Rezando a Dios I

“Puedes enterrarte en medio del desierto más grande, sumergirte en lo más profundo del océano,escapar de un salto espacio-temporal al brazo opuesto de nuestra galaxia o ampararte en la absoluta oscuridad de la parte más interna de la cueva más impenetrable, que jamás conseguirás huir de tu conciencia”

Eran casi las cinco de la mañana, ¡qué lejos quedaba la multitudinaria cena y la casi tan multitudinaria fiesta de después!, en la que por cieto me aburrí de forma solemne. Ahora solo quedaban la casi docena de siempre, sentados en la gran mesa de la parte exterior de la casa, había un potente olor a azahar, jazmín y galán de noche, cuyo dulzón aroma se hubiese hecho casi insoportable de no ser por el fresco que hacía a esas horas de septiempre y ayudado por el olor a tabaco, alcohol y algunos restos de la cena que quedaron desperdigados de mala manera por la mesa. De fondo se podía oir la música de jazz que alguien había dejado puesta. La luz del gran salón que daba al exterior iluminaba suficientemente la escena externa.

Estaban jugando a eso de poner sobre un papel un rasgo característico del resto de las personas del juego. El mecanismo es fácil, se hacen trocitos de papel y cada jugador, porque no olvidemos que pase lo que pase esto es un juego, debe coger un número de papeles equivalente al número de jugadores sin contarse a un@ mismo, en cada papelito pones un nombre y una característica. Después se meten todos los papeles de todos los jugadores en una bolsa y se van leyendo.

En el preciso instante en que empieza esta narración, de lo que allí pasó, el juego acababa de ponerse interesante al haberse sacado ya la mitad aproximada de las papeletas, algo que hacía Natalia ya que su bondad natural permitia leerlas sin ofender a nadie. Durante la primera mitad del juego ya se habian provocado algunas risas, alguna sorpresa, algún sonrojo y como no alguna discusión, pero ninguna como la que se iba a producir en este momento…

…Maira es-decía Natalia- un circulo en blanco; ¿Quéeeee? dijeron al unísono.

Maira cogió el papelito a Natalia y pudo ver como bajo su nombre alguién había dibujado un círculo, Maira puso cara de mosqueo, miró a Marcos y dijo:

¿Has sido tú capullo?; ¡vaya que suspicaz!-dijo Marcos- a ver pásame el papelito- y puso dentro del círculo la palabra “listilla”; tú eres gilipollas ¿verdad? gritó Maira; déjame en paz, no me hables, no me mires, no me señales, no hables de mí. Pon a trabajar las neuronas que tengas y en un gesto de abstracción del que no sé si eres capaz, haz como si no existiese-respondió Marcos; ¡piérdete! añadió Maira; ¿por qué?; ¿por qué que?;  que porqué me tengo que perder, si basta con que me ignores. Ya sabía que ese gesto era algo difícil para ti, ¿pero qué te molesta de mí para que me pierda? si no te hago ni puto caso… ¿es ese el problema?, que no te hago ni caso, que no me impresionas con tus..; de ti me molesta tu misma presencia – interrumpió Maira, que no sabía callar cuando la situación era propicia para ello, no le gustaba terminar una conversación sin tener la última palabra; vaya, entonces eres una puta nazi o una nazi puta…; ¿ me has llamado puta? volvió a interrumpir…

El resto de la gente estaba con su bebida, sus cigarros, sus porros, y su comida muy entretenid@s con la disputa que les sacó del juego, además algun@s se empezaron a dar cuenta que la discusión iba in crescendo al unísono con la música que se precipitaba poco a poco en una frenética melodía que parecía que solamente podría acabar cuando las notas se acabasen atropellando unas a otras. Marcos por su parte se sorprendió por la pregunta y no puedo evitar seguir con la discusión.

… a ver contestame una cosa, de puta nazi o nazi puta ¿te ha molestado lo de puta y no lo de nazi?. Eso debe ser porque te crees nazi y no puta, por lo que te duele la falacia, aunque todos sabemos que tu estilo de vida basado en el no pensar, desde que descubriste que existe la pubertad y te quedaste cómodamente instalada en ella, no te da ni para seguir los simples dogmas del nazismo, por lo que si hay algo que no eres es nazi. Así que la duda está en saber si intentas disimular con la ofensa tu puterío o zorrerío o si resulta que acabas de desubrir que lo eres…; ¿pero qué hablas? no me extraña que estes tan sólo, si la única persona que te entiende es tu propio ego, prefiero ser cualquiera de las dos cosas, sin ser ninguna, que un pedazo de cabrón como tú, incapaz de tener tu polla, tan retorcida como tu mente, quieta. Venga si sabemos que has follado con todas las que estamos en esta mesa. Pero si ni siquiera has sido capaz de respetar a tus colegas y has aprovechado rachas de distanciamientos entre ellos para ir a consolar a la parte femenina, siempre más afectada, y follártela a base de pura persuasión y acorralamiento. Y por supuesto para acabar saliendo corriendo, tan rápido como en tus mediocres polvos, y ahí te quedas con un cargo de conciencia más.

Vale chicos- intervino Natalia- creo que estáis en un punto de difícil retorno, así que dejadlo y a otra cosa. Anda Marcos porqué no te levantas y pones otra música, y así cambias de disco; esta bién – respondió Marcos, se adentró en la casa se puso frente al equipo enchufado al ordenador a buscar algo de música-; voy a vigilar lo que pone- dijo Maira para sorpresa de todos, aunque sabían que si algo no era Maira era rencorosa, eso nunca saldría en los papelitos y que Marcos ejercia sobre ella y sobre quien se lo propusiera un influjo atractor  de una absorción tan fuerte como un imán al metal pero a la vez tan sútil e invisible como la misma gravedad- estoy hasta la misma seta de las putas trompetitas o clarinetes o lo que sea eso- se fue diciendo mientras se adentraba en la casa con la mirada fija en Marcos; joder Maira ¿ a qué vienes? no  crees que ya has dado bastante por culo – dijo Marcos para recibirla-; vale, lo siento, no debería haber metido al resto en nuestra batallita ¿qué vas a poner?; no sé, estoy entre este de tecno tam-tam y el recopilatorio de los Doors; pues creo que está bastante claro, desempolva la momia de Morrison y mientras estos ponen caras raras me acompañas a rendirle un homenaje al cantante en el cuarto de baño; ¿ de qué va la cosa?; unas rayas de speed; speed bien, pero paso de rayas; vale te haré un caramelito para que te lo comas.

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